Conferencia 43 Diversos Tipos de Yoes Lujuriosos

21 de septiembre 2021

Conferencia 43 Diversos Tipos de Yoes Lujuriosos

Vamos a ver este tema que es importante para el trabajo de la Alquimia, es definitivo lo que vamos a ver y lo que ustedes están estudiando. Indudablemente, la Castidad es exactamente lo contrario a la lujuria, lo opuesto, lo totalmente opuesto al desenvolvimiento de la lujuria.
Vamos a hablar del fuego. El Fuego tiene dos aspectos: un aspecto que está dado por el KUNDALINI, y otro aspecto es elKUNDARTIGUADOR. Estos dos son totalmente opuestos.
La palabra Kundalini se refiere al fuego ascendiendo victorioso por la médula espinal. Kundartiguador quiere decir fuego descendiendo a los infiernos atómicos del Humanoide.
Ya sabemos que la Energía Creadora Sexual crea, su función es crear: con un óvulo y un esperma reproduce la especie. Los demás espermas que participan en la cópula también crean: a los agregados psicológicos. Cuando se derramó la simiente se crearon todos los yoes o defectos psicológicos.
Existen tres tipos de sexología:

  • El Supra-sexo: Sexo superior, regeneración, creación de los Hijos de la Luz.
  • El Sexo normal: Generación, Reproducción de la especie sin fornicación.
  • El Infra-sexo: Degeneración, Reproducción del Ego con fornicación.

¿Porqué tenemos que estudiar los yoes de la lujuria?
1. Necesitamos lograr la castidad para que haya poder y creación.
2. Necesitamos rescatar el fuego atrapado que hay en cada uno de los yoes lujuriosos, para que haya nacimiento.
3. Necesitamos que la práctica de sexo sea cada vez más pura.
4. El trabajo sobre estos yoes lo dirige la Madre Divina.
5. El trabajo debe hacerse mediante Auto-reflexión intima:

¿Cuántas veces fornique y en qué forma?
Veamos algunos yoes lujuriosos:

6. Cada comprensión nos permite desdoblarnos en Observador y Observado.
7. En Algunos yoes vemos el proceso de la muerte psicológica y otros son lanzados al Abismo.
8. El trabajo de los yoes grandes hace que parte del mercurio negro se vuelva blanco.
9. El trabajo con los detallitos hace que aparezca el azufre fecundando al mercurio (Fuego de las veladoras).
10. Cuando se comprende plenamente el defecto, aparece el mercurio rojo y se ve el rio de sangre.
11. Los solteros que no tienen pareja van dejando el arrume de huesos, para cuando llegue el perro, se los coma.
12. Los yoes lujuriosos impiden Concentración, imaginación y voluntad.
13. El proceso de la regeneración empieza con la desintegración de los defectos que conocemos que tenemos.
14. Lograremos una mayor potencia sexual.
15. En Alquimia a este proceso se le denomina “blanquear el latón”.

Fin Conferencia 43

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21 de septiembre 2021

Conferencia 42 Dos Clases de Conocimiento: Objetivo y Subjetivo

Existen dos mundos: el mundo exterior, y el mundo interior. Cada uno de estos mundos tiene su propia realidad. El Mundo Exterior está formado por todas las cosas que conocemos exteriormente. Como las vemos y podemos tocar creemos que son reales, y nos dejamos fascinar por ellas. Pero, si analizamos correctamente, todas estas cosas que forman el mundo exterior son de naturaleza pasajera. Todo pasa, pasan las personas, pasan las construcciones, pasan los continentes, pasan los animales, pasan las cosas. En el mundo exterior formamos nuestra personalidad imitando a las demás personas. Al estudiar la Personalidad encontramos que está se rige por las normas sociales, lo que está permitido y no está permitido en una sociedad. La legislación, las conductas, los preceptos morales y religiosos, que nosotros aprendemos de la sociedad. Kínder, primaria, secundaria, universidades, especializaciones, etc.Pero tarde o temprano nuestro cuerpo físico ha de morir, y nuestra personalidad se habrá de desintegrar. Todo pasará, lo que no vemos los humanos es que todas las cosas de la personalidad, tarde o temprano, pasarán. Muchas cosas que nos enseñaron años atrás fueron modificadas posteriormente.El Conocimiento Subjetivo o de la personalidad atrofia la conciencia, la aliena, nos mecaniza, nos convierte en teóricos, atrofia nuestro centro intelectual. Hablando claramente, si uno desea auto-realizarse entre menos conocimiento subjetivo adquirido tenga mejor. El Mundo Interior es diferente, en él encontramos dos clases de realidades. Una es la esencia libre y consciente, el 3%, y otra es la esencia atrapada en el yo psicológico, el 97%. Pero el 100 % de nuestra Esencia es lo que verdaderamente cuenta, es nuestro Ser. Esa Esencia es nuestro Dios particular, lo real, lo verdadero, lo eterno, lo bello, lo que no pasa en cada uno de nosotros.Como tenemos la conciencia dormida ni siquiera sabemos que vinimos a este mundo con un objetivo: conocernos a nosotros mismos, conocer a nuestro Dios particular. Para poder conocernos a nosotros mismos se hace necesario conocer nuestro mundo interior, y eso es lo que cuenta. Para poder conocer nuestro mundo interior lo primero será observarlo, o aprender a observarlo, pues el sentido que lo permite se encuentra atrofiado en la mayoría de los humanos. Cuando descubrimos cualquiera de nuestros defectos y comprendemos que dentro de él se encuentra atrapada una de nuestras chispas vemos que debemos liberarla. Para eso es necesario comprender por qué se creó ese defecto, cómo se alimenta, cómo nos maneja, y suplicarle a nuestra Madre Divina que lo elimine. Entonces, se liberará la esencia, y una vez emancipada despertará su Conciencia, recibirá de parte del Padre su propio Conocimiento Objetivo, su vocación u oficio dentro de nuestro Microcosmos. Si así procedemos con cada uno de nuestros defectos comenzará a integrarse nuestro Ser, e iremos despertando un conocimiento objetivo, pues es un conocimiento de nuestro Ser, es un conocimiento que no pasa, es la sabiduría de nuestra propia Conciencia. La palabra conocimiento viene de conocer, lo que nos indica que es algo que tiene que hacerse personalmente. La mayoría de nosotros, en el proceso de intelectualización, creímos que con aprender mecánicamente o memorizar era suficiente, y nos convertimos en creyentes de todo cuanto nos han dicho, pero no hemos conocido nada de lo que supuestamente sabemos. Nos faltó la parte más importante de conocer, que es comprobar. Para poder desarrollar el Conocimiento Objetivo es necesario crear los cuerpos internos, que nos permiten ir conociendo las diferentes dimensiones de la naturaleza y del Cosmos. Si cometemos el error de no crear nuestros cuerpos superiores del Ser nunca nos conoceremos a nosotros mismos en una forma objetiva.En estos cuerpos integraremos el Ser y el Saber.El conocimiento interior u objetivo no es cuestión de teoría, o lecturas, o cuentos; es algo práctico que tenemos que hacer en función de los Tres Factores. Si no se muere no se libera la Esencia, y por lo tanto tampoco avanzamos hacia la Sabiduría. Si no se nace, pues, no se crean los cuerpos existenciales del Ser, que nos permiten conocer las diferentes dimensiones de la naturaleza. Si no nos sacrificamos tampoco nos integraremos concientemente a la ley del Amor. Tenemos Siete Conciencias, están en embrión dentro de nuestra Energía Creadora Sexual, cuando aprendemos a crearnos a nosotros mismos vamos desarrollando cada una de esas conciencias. Con el Cuerpo Físico conocemos la tercera dimensión. Con el Cuerpo Vital conoceremos la cuarta dimensión, los paraísos Jinas. Con el Cuerpo Astral conoceremos todos los astros y planetas. Con el Cuerpo Mental conoceremos el mundo de los átomos, y podremos extraer la sabiduría de ellos. Con el Cuerpo de la Voluntad conoceremos los mundos electrónicos o planetas del Cristo, todo lo que es, ha sido y será. Con el Cuerpo Búdhico conoceremos los mundos electromagnéticos, la verdadera felicidad. Con el Cuerpo Átmico nos sumergiremos en el océano de luz. Sin esos siete Cuerpos o Conocimientos Objetivos es imposible empezar a conocer el Universo y a los Dioses. Los griegos enseñaron que había que conocerse primero a Sí mismo para poder conocer el Universo y a los Dioses.El Conocimiento Objetivo nos permite conocer lo real, el objeto de existir, nuestro papel en el Universo. Nos permite fusionarnos con nuestro SER.Si queremos llegar al Conocimiento Objetivo tenemos que comprobar y practicar estas enseñanzas.La palabra “Conocimiento” viene de conocer, si uno no conoce no tiene Conocimiento.Porque fulano habla muy bien, tiene buena memoria, retiene diferentes obras y autores y todas esas cosas decimos: “ese tipo sí sabe, ese sí tiene conocimiento”. Pero ¿cuál conocimiento?Por ejemplo, cuando ustedes enseñan a la letra muerta, repitiendo lo que enseñaron los maestros, para ustedes es una mentira, y cualquiera les podría decir:  “ustedes son unos mentirosos, ¿como pueden estar tan seguros de que es así?”. Y esto es porque ustedes no lo han realizado o comprobado todavía.Cada gnóstico debe ir adquiriendo su propio conocimiento. Entonces ya van ustedes a hablar de su propio conocimiento.El maestro dice todo en sus obras, todas son verdades, porque lo he ido comprobando; pero si yo me pongo “el Maestro Samael dice en tal obra, en tal capítulo, tal y tal cosa”. Cualquiera de ustedes podría decirme: “usted es un mentiroso. ¿A usted le consta eso?”El maestro puso las bases para que cada uno de nosotros llegara a su propio conocimiento.  Fin Conferencia 42

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21 de septiembre 2021

Conferencia 44 El Yo de la Traición

Normalmente, para hablar de traición, debe existir un pacto previo que se pueda traicionar. Entonces, si hay un pacto que no se cumple hay traición. Por lo tanto, partiremos de esta base para estudiar la traición: tiene que violarse un pacto o un compromiso que se tenga. Nosotros, en el plano físico, conocemos la traición cuando, por ejemplo, un novio le dice a una novia que la va a amar toda la vida y a los 15 días está aburrido. Ya de hecho el novio hizo una promesa, y la incumplió, entonces hay traición. Indudablemente hay traición cuando se falsifica algo o se adultera algo, para que haya traición debe haberse roto algo: un vínculo, un lazo, una promesa, etc. Esta es una forma de traición. Cuando uno llega al Conocimiento, y está dispuesto a hacer la Obra, se compromete a trabajar cueste lo que cueste; entonces, tiene que enfrentarse con los tres enemigos del Cristo, que todos nosotros llevamos dentro, y que forman eso que llamaremos: el yo de la traición. LOS TRES TRAIDORES. En el Trabajo Interior profundo, dentro del terreno de la más estricta auto-observación psicológica, hemos de vivenciar en forma directa todo el drama cósmico. El Cristo Íntimo ha de eliminar todos los elementos indeseables que en nuestro interior cargamos. Los múltiples agregados psíquicos en nuestras profundidades psicológicas gritan pidiendo crucificación para el Señor Interior. Incuestionablemente cada uno de nosotros lleva en su psiquis a los Tres Traidores. Judas, el demonio del deseo; Pilatos, el demonio de la mente; Caifás, el demonio de la mala voluntad. Estos Tres Traidores crucifican al Señor de Perfecciones en el fondo mismo de nuestra alma. Se trata de tres tipos específicos de elementos inhumanos fundamentales en el drama cósmico. Indubitablemente el citado drama se ha vivido siempre secretamente en las profundidades de la Conciencia Superlativa del Ser. No es el drama cósmico propiedad exclusiva del Gran Kabir Jesús como suponen siempre los ignorantes ilustrados. Los Iniciados de todas las edades, los Maestros de todos los siglos, han tenido que vivir el drama cósmico dentro de sí mismos, aquí y ahora. Empero, Jesús el Gran Kabir tuvo el valor de representar tal drama íntimo públicamente, en la calle y a la luz del día, para abrir el sentido de la iniciación a todos los seres humanos, sin diferencias de raza, sexo, casta o color. Es maravilloso que haya alguien que en forma pública enseñare el drama íntimo a todos los pueblos de la Tierra. El Cristo Íntimo no siendo un lujurioso tiene que eliminar de sí mismo los elementos psicológicos de la lujuria. El Cristo Íntimo siendo en sí mismo paz y amor debe eliminar de sí mismo los elementos indeseables de la ira. El Cristo Íntimo no siendo un codicioso debe eliminar de sí mismo los elementos indeseables de la codicia. El Cristo Íntimo no siendo envidioso debe eliminar de sí mismo los agregados psíquicos de la envidia. El Cristo Íntimo siendo humildad perfecta, modestia infinita, sencillez absoluta, debe eliminar de sí mismo los asqueantes elementos del orgullo, de la vanidad, del engreimiento. El Cristo Íntimo, la palabra, el Logos Creador viviendo siempre en constante actividad tiene que eliminar en nuestro interior, en sí mismo y por sí mismo los elementos indeseables de la inercia, de la pereza, del estancamiento. El Señor de Perfección acostumbrado a todos los ayunos, templado, jamás amigo de borracheras y de grandes banqueteos tiene que eliminar de sí mismo los abominables elementos de la gula. Extraña simbiosis la del Cristo-Jesús; el Cristo-Hombre; rara mezcla de lo divino y de lo humano, de lo perfecto y de lo imperfecto; prueba siempre constante para el Logos. Lo más interesante de todo esto es que el Cristo Secreto es siempre un triunfador; alguien que vence constantemente a las tinieblas; alguien que elimina a las tinieblas dentro de sí mismo, aquí y ahora. El Cristo Secreto es el señor de la Gran Rebelión, rechazado por los sacerdotes, por los ancianos y por los escribas del templo. Los sacerdotes le odian; es decir, no le comprenden, quieren que el Señor de Perfecciones viva exclusivamente en el tiempo de acuerdo con sus dogmas inquebrantables. Los ancianos, es decir, los moradores de la tierra, los buenos dueños de casa, la gente juiciosa, la gente de experiencia aborrecen al Logos, al Cristo Rojo, al Cristo de la Gran rebelión, porque éste se sale del mundo de sus hábitos y costumbres anticuadas, reaccionarias y petrificadas en muchos ayeres. Los escribas del templo, los bribones del intelecto aborrecen al Cristo Íntimo porque éste es la antítesis del Anticristo, el enemigo declarado de todo ese podridero de teorías universitarias que tanto abunda en los mercados de cuerpos y de almas. Los Tres Traidores odian mortalmente al Cristo Secreto y le conducen a la muerte dentro de nosotros mismos y en nuestro propio espacio psicológico. Judas el demonio del deseo cambia siempre al señor por treinta monedas de plata; es decir, por licores, dineros, fama, vanidades, fornicaciones, adulterios, etc. Pilatos el demonio de la mente, siempre se lava las manos, siempre se declara inocente, nunca tiene la culpa, constantemente se justifica ante sí mismo y ante los demás, busca evasivas, escapatorias para eludir sus propias responsabilidades, etc. Caifás el demonio de la mala voluntad traiciona incesantemente al señor dentro de nosotros mismos; el Adorable Íntimo le da el báculo para pastorear sus ovejas, sin embargo el cínico traidor convierte el altar en lecho de placeres, fornica incesantemente, adúltera, vende los sacramentos, etc. Estos Tres Traidores hacen sufrir secretamente al adorable Señor Íntimo sin compasión alguna. Pilatos le hace poner corona de espinas en sus sienes, los malvados yoes lo flagelan, le insultan, le maldicen en el espacio psicológico íntimo sin piedad de ninguna especie. JUDAS Judas es el Demonio del Deseo, el Enemigo de la Naturaleza. Representa todos nuestros propios deseos, tentaciones, y fascinación en el mundo físico. Estudiemos este traidor. El deseo es la fuente de la fuerza, pues es el fuego que anima cualquier cosa, si nos entregamos a nuestros deseos seremos sus esclavos; si nos negamos a cada uno de nuestros deseos liberaremos ese fuego que está oculto en él. O nos haremos dueños de la fuerza. Judas vende al Cristo por treinta monedas de plata. Esto quiere decir que nuestros deseos venden en el mundo físico al Cristo (el Fuego). Cuando aprendemos a negarnos a nosotros mismos, o a nuestros deseos, comenzamos a adueñarnos de la fuerza que está oculta en cada deseo. Cuando no sabemos negarnos a nosotros mismos vamos detrás de cada uno de nuestros deseos en el diario vivir. Aprender a combatir con este traidor es muy importante si es que queremos avanzar en la Gran Obra, de lo contrario no iniciaremos el Trabajo Esotérico. El evangelio de Judas dice: “Dichoso aquel que ve en mi luz, la luz de mi Maestro”. Cuando uno ve en el deseo al Fuego, al Cristo, lo rescata; cuando no lo ve lo pierde de instante en instante. El deseo es fuego, y muriendo de instante en instante lo rescatamos como Voluntad. Se dice que Judas, o el Deseo, es el Enemigo de la Naturaleza, porque no permite ninguna creación en sí mismo. Cuando empezamos a negarnos a nosotros mismos comenzamos a equilibrar los centros, y el trabajo del nacimiento dará sus frutos, la Energía Creadora del Espíritu Santo cristalizará los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. A este demonio se le vence negándose a sí mismo. PILATOS Pilatos es el Demonio de la Mente, el Enemigo de la Sabiduría. Representa todas nuestras disculpas, justificaciones, evasivas, escapatorias, etc., a través de las cuales continuaremos siendo los mismos. ¿Qué es lavarse las manos? Siempre que estamos ante un problema cualquiera nos justificamos, nos identificamos con el problema, no sabemos sacarle provecho a la situación. Siempre hallamos disculpas para no trabajar, para no eliminar los defectos. Estudiemos este demonio de la mente: Siempre encuentra salidas, evasivas y justificaciones para seguir siendo el mismo. A la mente le toca el papel de juzgar a cada uno de nuestros defectos, de enjuiciarlos con la reflexión, pero no cumple con su trabajo, vive identificada con todos los procesos subjetivos. Si queremos morir tenemos que dejar de justificarnos, tenemos que juzgarnos despiadadamente, no debemos aceptar las escapatorias, debemos volvernos serios con el trabajo. Debemos quitarle el pasto al burro, no debemos alimentar los defectos del intelecto, debemos acabar con todos los conceptos para ir integrando nuestra mente. Recordemos que la mejor manera de pensar es no pensar. Con todo el intelectualismo la mente se degeneró ya no comprende. A este demonio se le denomina el Enemigo de la Sabiduría porque no deja morir en sí mismo. La sabiduría llega con la muerte, si no se muere, pues, no habrá sabiduría. Este demonio impide la muerte psicológica, siempre le hecha la culpa a los demás, los vive juzgando, en lugar de juzgar nuestras propias acciones. Encuentra miles de justificaciones para no dejarnos hacer las cosas de nuestro Ser. Encuentra todas las justificaciones para que sigamos haciendo las cosas del Ego o la personalidad. A este demonio se le vence no justificándonos y juzgándonos despiadadamente. CAIFÁS Caifás es el Demonio de la Mala Voluntad, el Enemigo de la Verdad. Representa nuestras palabras, obras y omisiones, en el terreno de los hechos. Promete y no cumple lo que promete, le da lo mismo hacer que no hacer, pudiendo hacer no hace. Malgasta el tiempo en cosas ociosas que no tienen la menor importancia. No nos quiere dejar practicar nada. Quiere auto-realizarse sin trabajar. Ejemplos: Mala voluntad para establecer disciplinas de trabajo. Mala voluntad para cumplir los horarios. Mala voluntad para hacer las prácticas. Mala voluntad para levantarse a hacer las prácticas. Mala voluntad para investigar. Mala voluntad para comprobar. Mala voluntad para concentrarnos. Mala voluntad para la meditación. Mala voluntad para las retrospecciones. Mala voluntad para desdoblarnos. Mala voluntad para el saltico. Mala voluntad para hacer la práctica de los Derviches. Mala voluntad para la Transmutación de Fuerzas Cósmicas. Mala voluntad para los Traslados de Fondos. Mala voluntad para negociar con los Señores del Karma. Mala voluntad para eliminar a los yoes. Mala voluntad para auto-observarnos. Mala voluntad para reflexionar. Mala voluntad para comprender los defectos. Mala voluntad para pedir muerte. Mala voluntad para sacrificarnos por la humanidad. Mala voluntad para repartir volantes. Mala voluntad para foguearnos. Mala voluntad para nacer. Buena voluntad para perder tiempo. Buena voluntad para las conversaciones ociosas. Buena voluntad para la distracción. Buena voluntad para ver televisión. Buena voluntad para las parrandas. Buena voluntad para el trabajo subjetivo. Buena voluntad para dormir y descansar. Buena voluntad para fornicar. Buena voluntad para darle gusto a los deseos. Buena voluntad para adulterar, etc., etc. Veamos ahora algunas traiciones a la Obra: Cuando mezclamos el Conocimiento con cosas pseudo-esotéricas. Cuando nos identificamos con las cosas del mundo y nos retiramos de la obra. Cuando abandonamos el Trabajo Esotérico. Cuando fornicamos voluntariamente. Cuando teniendo la Castidad traicionamos a la Madre Divina tomando otra pareja. Cuando no cumplimos con el Juramento. Cuando escogemos el camino del Nirvana. De los tres demonios, CAIFAS es el peor. Es el Enemigo de la Verdad. Si la Verdad es el Ser, digamos que es el enemigo del Ser. Es el enemigo del Cristo, lo quiere impedir a cualquier precio. A este Demonio se le vence con Sacrificios Conscientes y Padecimientos Voluntarios. Busquemos a los Tres Traidores en cada uno de nuestros actos del diario vivir. Y recordemos que a todos los Yoes se les juzga por Traición.   Fin Conferencia 44.

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